20 años no es nada. Sobre Friends
Después de más de 5 años en este rincón me encuentro con la sorpresa de que nunca me he sentado a escribir sobre una de mis series favoritas de todos los tiempos, si, no es otra que Friends. Y es que estos 6 chicos del Village forman parte de mi vida, no importa el tiempo que pase, siempre es un buen momento para sentarse en en ese sillón y recordar todos y cada uno de los buenos momentos que nos han regalado.
Gracias a Friends por enseñarme como se miden los pantalones en una prisión, por saber que hay que retirar el bastoncillo cuando empecemos a notar resistencia, por saber lo incomodo que puede resultar que tu paracaídas sea una mochila o por hacernos ver, que en ocasiones, un chicle puede ser la perfección.
Gracias a Friends por enseñarme también las diferentes clases de apio que existen, que ceder solo es un eufemismo de perder, que el congelador es un buen lugar para esconder un libro de Stephen King o que Diana Ross quiso dejar Las supreme en Barbados, también gracias por aprender que al crecer con Mónica o comías rápido o no comías, y es que aunque no lo seamos, lo somos.
¿Qué más? Ah si… Que meterse en una caja es una buena manera de pedir perdón, que aunque puede que nadie este listo, si te casas en las Vegas estas casado solo en Las Vegas, pero, sobre todo, que los mejores te quieros se dicen a alguien con un pavo en la cabeza.
Gracias a Friends se jugar a engatusados, al copas, se hacer el mejor corte de mangas de la historia, y es que aunque nunca sabremos por qué le pasan cosas malas a la gente buena, lo que si sabemos que es unos cuantos margaritas pueden hacerte estar bien.
Por abracín, por josele mi tele, por el taxi de la abuela de Phoebe, por el numerito Geller, por el unagi, por las langostas, por el central perk, por todo eso y mucho más gracias Friends. ¡Feliz 20 aniversario! Y me encantaría seguir escribiendo pero es que no me apetece.

Y es que ¡Que pintas teniamos!
So say we all
